Las personas pueden o no entender nuestros problemas.
Es posible que en algún momento nos encontremos rodeados de problemas y nos sintamos incomprendidos, pensado que todos los que nos rodean son malvados o desconsiderados y que en general no se preocupan por nosotros, que nuestros problemas son sumamente graves y que algo de consideración nos vendría bien. Es posible que no hayamos pensado antes de juzgar a los demás que nuestros problemas posiblemente no sean tan graves como los de ellos y que también parece existir una escala subjetiva de problemas en la que cada ser humano categoriza sus problemas sin pensar en los demás porque al final cada uno resuelve sus problemas y cada uno ordena sus propias prioridades de diferentes maneras.
Entonces mientras estamos juzgando a los demás por no haber querido atender nuestra situación o al menos haberse hecho solidario con nuestros problemas, por qué no nos preguntamos donde estábamos nosotros cuando esa persona estaba pensando exactamente lo mismo que estamos pensando en ese instante, es decir, hay una gran probabilidad de que otra persona allegada este demandando lo mismo que demandamos de ella.
Tomando en cuenta esta premisa, podemos deducir entonces que todos tenemos problemas y que todos necesitamos mutuo apoyo, pero también es importante considerar la carga emocional que generan ciertos problemas en algunas personas, e incluso es vital caer en la cuenta de la carga emocional que aportan problemas no propios dentro del juego psicológico del oyente, me explico, cuando una persona tiene un problema propio, este genera una carga emocional, es allí donde surge la necesidad de solidaridad, apoyo, entendimiento, comprensión, empatía, etc. de aquellos allegados, pero si luego cuando una de las personas que rodean a este ser con su propia carga emocional en vez de brindarle el apoyo emocional que solicita, lo convierte en oyente de sus problemas, genera una carga adicional, que puede entonces generar un estrés que estoy seguro no le favorece a la persona en cuestión.
De esta forma podemos estructurar un circulo, que a veces tildamos de abusivo, malvado, incomprensivo e insufrible, pero que en el fondo padece y siente igual que nosotros mismos, así pues es importante tomar en cuenta que no somos los únicos en el planeta, que por supuesto nuestros problemas son importantes, pero que la escala de prioridad en la que estos son importantes, es la nuestra, cada uno de los seres que nos rodean tienen su propia escala de problemas que a su vez esta ordenada según la prioridad y dada la diversidad del pensamiento humano es prácticamente imposible que sean iguales, entonces no deberíamos bajo este concepto juzgar o exigir a alguien cierto tipo de comportamiento dado que podríamos además estar siendo un factor generador de carga emocional que podría liberarnos de cierto estrés pero que en definitiva estaría originándole más problemas a otra persona. Cada uno de nosotros es importante, pero podría ser más noble enfrentarnos a los demás y compartir con todos con una actitud positiva generando buenas energías que al final beneficia a todos en vez de beneficiar solo a una persona causándole complicaciones a otra.
domingo 18 de enero de 2009
domingo 11 de enero de 2009
Llanto
Uno viejo, hay una buena anécdota con esta entrada, veamos si el protagonista la recuerda...
LLANTO...
ESCUCHANDO COLDPLAY VINIERON MUCHAS COSAS A LA MENTE... PERO TODAS GIRAN ALREDEDOR DE TI...
A veces cuando siento ganas de llorar como hoy, siento que no puedo, creo que he quedado inmune a estas situaciones pues después de haber llorado tanto, creo que se agotaron las lágrimas y ya se que es cierto porque lo he dicho tantas veces que he llegado a creerlo.
Nunca pensé que me enamoraría de ti, pensé como siempre lo hago que era un simple juego que dos veces contigo serian suficiente, que no me harías falta mas nunca que todo sería algo fugaz que duraría una semana y que luego todo volvería a ser normal en mi vida.
Definiré normal: estado en el cuál, todo sigue su natural curso, en mi caso, estado en el cuál todo esta igual, nada varia, todo es aburrido, monótono y rutinario, como siempre. De verdad ¡que aburrido! Quisiera que algo variara, ¿por qué todo debe ser así?, esperaba que tu me cambiaras la vida al menos un poco, y se que no tienes interés alguno en realizar cambios en mi ni mucho menos hacer sacrificios por mi, por alguien que un día conociste y la verdad, no tiene por que importarte pues soy eso, nada, nadie, para ti soy solo alguien que algún día conociste y que no pasa a ocupar ningún lugar importante en tu vida, al cuál no le permitiste ni le diste esos atributos, no le diste la potestad de ser alguien especial.
Las lagrimas que quisiera derramar se trasmutan en esto, en un escrito aburrido que tal vez nunca leas porque es posible que no estés mas nunca cerca de algo que tenga que ver conmigo. A veces me pregunto si es que la vida me tiene preparado algo muy bueno, pues definitivamente me han sucedido tantas cosas indeseables que de verdad espero que algún día tenga algo bueno en mi vida pues ya estoy cansado de esperar por actos de caridad o de esperar por alguien que se digne de quererme algún día, temo continuar de esta forma sin tener ninguna clase de relación estable, solo he tenido mil aventuras y alguna vez que de verdad probé algo real que ciertamente no fue lo que yo esperaba.
Por qué fui tan idiota de creer que tu podrías ser ese alguien al cual podría darle mucho cariño por al menos un buen largo tiempo, eres alguien que está lejos que tal vez nunca debí conocer. Creo que jugué con el destino, jugué a ser dios, a mover las cosas a mi antojo y esto va contra la naturaleza, jamás debí haberte conocido, jamás debí haberte hecho estar conmigo ni seducirte.
¿A dónde me dirijo? Ni yo lo se, no se que hago aquí, siento que todo lo que hago es por simple inercia, porque debo hacerlo mas no porque desee hacerlo quisiera poder saltar, gritar o hacer algo libremente sin pensar en consecuencias o mejor dicho sin pensar en que saldré herido, pero ni siquiera llorar puedo, porque hasta eso me hiere.
Creo que tengo un demonio muy dentro de mi, dentro en mi corazón tengo algo que me hace sufrir aunque no quiera, algo que me hiere por cualquier cosa, espera el momento exacto para manifestarse, espera que todo este bien para hacerme sentir mal. Quisiera expulsarlo de mi pero creo que mi vida entera compartiremos este cuerpo, que los dos siempre estamos juntos y así estaremos por mucho tiempo, hasta en la muerte será recurrente no se cansara de hacerme sufrir.
Creo que estoy loco, creo que pienso mucho, creo que dentro en mi corazón hay mucho mas que aurículas y ventrículos, sangre y válvulas. Creo que algún ser que le encanta verme así vive allí y no encuentro manera alguna de sacarlo. Tal vez la muerte sea el camino mas fácil. Trataré de olvidarme de ti, mi salud mental es muy débil debo fortalecerla, sentirme bien conmigo mismo, dejemos todo como está, no nos hagamos sufrir mas porque el dolor no puede ser parte de mi vida, me olvidaré de ti y te tendré como uno de los recuerdos mas lindos que mi miserable vida me dió.
LLANTO...
ESCUCHANDO COLDPLAY VINIERON MUCHAS COSAS A LA MENTE... PERO TODAS GIRAN ALREDEDOR DE TI...
A veces cuando siento ganas de llorar como hoy, siento que no puedo, creo que he quedado inmune a estas situaciones pues después de haber llorado tanto, creo que se agotaron las lágrimas y ya se que es cierto porque lo he dicho tantas veces que he llegado a creerlo.
Nunca pensé que me enamoraría de ti, pensé como siempre lo hago que era un simple juego que dos veces contigo serian suficiente, que no me harías falta mas nunca que todo sería algo fugaz que duraría una semana y que luego todo volvería a ser normal en mi vida.
Definiré normal: estado en el cuál, todo sigue su natural curso, en mi caso, estado en el cuál todo esta igual, nada varia, todo es aburrido, monótono y rutinario, como siempre. De verdad ¡que aburrido! Quisiera que algo variara, ¿por qué todo debe ser así?, esperaba que tu me cambiaras la vida al menos un poco, y se que no tienes interés alguno en realizar cambios en mi ni mucho menos hacer sacrificios por mi, por alguien que un día conociste y la verdad, no tiene por que importarte pues soy eso, nada, nadie, para ti soy solo alguien que algún día conociste y que no pasa a ocupar ningún lugar importante en tu vida, al cuál no le permitiste ni le diste esos atributos, no le diste la potestad de ser alguien especial.
Las lagrimas que quisiera derramar se trasmutan en esto, en un escrito aburrido que tal vez nunca leas porque es posible que no estés mas nunca cerca de algo que tenga que ver conmigo. A veces me pregunto si es que la vida me tiene preparado algo muy bueno, pues definitivamente me han sucedido tantas cosas indeseables que de verdad espero que algún día tenga algo bueno en mi vida pues ya estoy cansado de esperar por actos de caridad o de esperar por alguien que se digne de quererme algún día, temo continuar de esta forma sin tener ninguna clase de relación estable, solo he tenido mil aventuras y alguna vez que de verdad probé algo real que ciertamente no fue lo que yo esperaba.
Por qué fui tan idiota de creer que tu podrías ser ese alguien al cual podría darle mucho cariño por al menos un buen largo tiempo, eres alguien que está lejos que tal vez nunca debí conocer. Creo que jugué con el destino, jugué a ser dios, a mover las cosas a mi antojo y esto va contra la naturaleza, jamás debí haberte conocido, jamás debí haberte hecho estar conmigo ni seducirte.
¿A dónde me dirijo? Ni yo lo se, no se que hago aquí, siento que todo lo que hago es por simple inercia, porque debo hacerlo mas no porque desee hacerlo quisiera poder saltar, gritar o hacer algo libremente sin pensar en consecuencias o mejor dicho sin pensar en que saldré herido, pero ni siquiera llorar puedo, porque hasta eso me hiere.
Creo que tengo un demonio muy dentro de mi, dentro en mi corazón tengo algo que me hace sufrir aunque no quiera, algo que me hiere por cualquier cosa, espera el momento exacto para manifestarse, espera que todo este bien para hacerme sentir mal. Quisiera expulsarlo de mi pero creo que mi vida entera compartiremos este cuerpo, que los dos siempre estamos juntos y así estaremos por mucho tiempo, hasta en la muerte será recurrente no se cansara de hacerme sufrir.
Creo que estoy loco, creo que pienso mucho, creo que dentro en mi corazón hay mucho mas que aurículas y ventrículos, sangre y válvulas. Creo que algún ser que le encanta verme así vive allí y no encuentro manera alguna de sacarlo. Tal vez la muerte sea el camino mas fácil. Trataré de olvidarme de ti, mi salud mental es muy débil debo fortalecerla, sentirme bien conmigo mismo, dejemos todo como está, no nos hagamos sufrir mas porque el dolor no puede ser parte de mi vida, me olvidaré de ti y te tendré como uno de los recuerdos mas lindos que mi miserable vida me dió.
Destrucción-Autodestrucción
De inspiraciones y desacatos, así podría componerse una etapa un poco sórdida de mi vida, tal vez tiene un comienzo bien definido: 18 de mayo de 2008, el momento en que la decadencia sobrevino. De inspiraciones un poco posteriores al inicio de esta traza de espacio en mi vida, de desacatos, tal vez a las autoridades impuestas o morales que se entrelazan conmigo a cada momento. Últimamente he hecho un ejercicio de reconocimiento de mis propias acciones y creo haber desarrollado una especie de capacidad para identificar mis propias acciones y clasificarlas e incluso subclasificarlas, es como si pudiera ver lo que hice y saber a qué categoría pertenece, en fin, me veo en retrospectiva, lo triste de un evento similar es cuando el mismo sujeto de análisis está imposibilitado bien sea psicológica, biológica, social o moralmente para verse asimismo en perspectiva. Tristemente mi situación actual me lleva a un punto donde la desesperación podría invadirme más temprano que tarde o donde la ironía pueda fácilmente mostrar a mis allegados una imagen un poco aterradora de la dura realidad, por ello hay un punto en el que deseo redundar:
Un poco trágicos resultan los pensamiento negativos, cuando estas condicionado por una serie de factores sociales que te impulsan a un abismo un poco oscuro y a un torrente de desilusión un tanto tenebroso pero que en muchos casos y al final resultan de mucha ayuda, es entonces válido decir que no siempre la desesperación puede contribuir de alguna manera al desahogo violento de muchos deseos reprimidos y de sentimientos culposos que puedan tenerte como prisionero en tu propio ser. Es simplemente la solución más fácil, o difícil en otros casos, lo cierto es que la idea de una reacción violenta o autodestructiva siempre sobreviene, en cualquier caso, si las consecuencias no son devastadoras de por sí, podría considerarse un éxito la terapia, pero estamos en presencia de algo más grave si hablamos entonces de una actitud destructiva, que bien es despreciada por nuestra sociedad, pero que en general es adquirida por muchas personas a lo largo de su vida al menos en algún corto momento.
Considerando entonces ambos puntos de vista: actitud destructiva con consecuencias no devastadoras y actitud destructiva con consecuencias devastadoras, podemos decir entonces que existen dos modos de expresarse, porque aunque en muchas ocasiones la terapia suele considerarse “exitosa” o no por el inquisidor de la causa destructiva, que siempre es quien conoce mejor la situación, creo que es justo decir que no cabe tal aseveración en este caso, nunca una terapia destructiva es aplicada sin antes ser planificada por lo cual, considero firmemente que el margen de error siempre está considerado, así pues al finalizar, las consecuencias fatales o no, ya han sido consideradas con anterioridad. De esta forma tenemos entonces algo de lo que no he hablado antes, la concientización de la terapia, que no es más que la consideración de las consecuencias.
De la misma forma que se inquiere acerca de las consecuencias, se aborda el alcance de la causa destructiva, es así como podemos observar dos puntos de vista totalmente convergentes: autodestrucción, y la destrucción en su más pura expresión, y es que aunque destruyendo nuestro entorno, nos destruimos de igual forma, considero que el destruir el entorno negativo puede alivianar la carga de dolor, así mismo, la autodestrucción puede ser ejecutada en el caso de que el sujeto sea como tal la fuente misma de negativismo.
De esta manera, se puede analizar el proceso destructivo de un ser humano, un proceso que algunas veces resulta cruento y en otras simplemente molesto, y es que de alguna manera nuestro entorno está condicionado a rechazar de plano todo intento de desahogo violento, entonces, ¿está reprimido el pensamiento violento o autodestructivo de nuestra sociedad?, creo que la respuesta es obvia, y debe analizarse con cuidado, podemos entender el carácter violento del ser humano, como un anti valor muy arraigado, pero se debe premiar la actitud positiva y pacifista que se manifiesta también, forjando entendimiento y tratando de retomar una senda, digamos, un poco más “correcta” pero que en todo caso no elimina de por si la terapia destructiva e incluso autodestructiva de nuestro plano, entonces resulta lógico el rechazo social hacia este comportamiento, pero también resulta obvio el afán por prevenir eventos de este tipo y la preocupación porque nuestra sociedad no se transforme en una sociedad oscura y destructiva.
Un poco trágicos resultan los pensamiento negativos, cuando estas condicionado por una serie de factores sociales que te impulsan a un abismo un poco oscuro y a un torrente de desilusión un tanto tenebroso pero que en muchos casos y al final resultan de mucha ayuda, es entonces válido decir que no siempre la desesperación puede contribuir de alguna manera al desahogo violento de muchos deseos reprimidos y de sentimientos culposos que puedan tenerte como prisionero en tu propio ser. Es simplemente la solución más fácil, o difícil en otros casos, lo cierto es que la idea de una reacción violenta o autodestructiva siempre sobreviene, en cualquier caso, si las consecuencias no son devastadoras de por sí, podría considerarse un éxito la terapia, pero estamos en presencia de algo más grave si hablamos entonces de una actitud destructiva, que bien es despreciada por nuestra sociedad, pero que en general es adquirida por muchas personas a lo largo de su vida al menos en algún corto momento.
Considerando entonces ambos puntos de vista: actitud destructiva con consecuencias no devastadoras y actitud destructiva con consecuencias devastadoras, podemos decir entonces que existen dos modos de expresarse, porque aunque en muchas ocasiones la terapia suele considerarse “exitosa” o no por el inquisidor de la causa destructiva, que siempre es quien conoce mejor la situación, creo que es justo decir que no cabe tal aseveración en este caso, nunca una terapia destructiva es aplicada sin antes ser planificada por lo cual, considero firmemente que el margen de error siempre está considerado, así pues al finalizar, las consecuencias fatales o no, ya han sido consideradas con anterioridad. De esta forma tenemos entonces algo de lo que no he hablado antes, la concientización de la terapia, que no es más que la consideración de las consecuencias.
De la misma forma que se inquiere acerca de las consecuencias, se aborda el alcance de la causa destructiva, es así como podemos observar dos puntos de vista totalmente convergentes: autodestrucción, y la destrucción en su más pura expresión, y es que aunque destruyendo nuestro entorno, nos destruimos de igual forma, considero que el destruir el entorno negativo puede alivianar la carga de dolor, así mismo, la autodestrucción puede ser ejecutada en el caso de que el sujeto sea como tal la fuente misma de negativismo.
De esta manera, se puede analizar el proceso destructivo de un ser humano, un proceso que algunas veces resulta cruento y en otras simplemente molesto, y es que de alguna manera nuestro entorno está condicionado a rechazar de plano todo intento de desahogo violento, entonces, ¿está reprimido el pensamiento violento o autodestructivo de nuestra sociedad?, creo que la respuesta es obvia, y debe analizarse con cuidado, podemos entender el carácter violento del ser humano, como un anti valor muy arraigado, pero se debe premiar la actitud positiva y pacifista que se manifiesta también, forjando entendimiento y tratando de retomar una senda, digamos, un poco más “correcta” pero que en todo caso no elimina de por si la terapia destructiva e incluso autodestructiva de nuestro plano, entonces resulta lógico el rechazo social hacia este comportamiento, pero también resulta obvio el afán por prevenir eventos de este tipo y la preocupación porque nuestra sociedad no se transforme en una sociedad oscura y destructiva.
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